jueves, 8 de noviembre de 2007

Sobreviví

Estimados amigos y amigas que se preocuparon por mi y los que no, tambièn, quiero decirles que estoy viva y a salvo en la Ciudad de Mèxico, con mi hija y madre, tuve la oportunidad de salir el sàbado pasado en la madrugada y ya no lo pensè mas ya que mi hija se encontraba francamente muy descontrolada psicològicamente por la situaciòn de inundaciòn y de rumores de peores catàstrofes. Así, me vi obligada a dejar mi estado y venirme al D.F., donde todo es muy distinto, el clima, la gente, etc, no nos sentimos del todo bien ya que fuimos obligadas a abandonar la entidad dejando a familiares y amigos, pero bueno, se que nada es comparable al dolor, al sufrimiento que muchas personas en peores condiciones que yo estàn pasando, lo se, pero eso no me hace sentir ni un poquito mejor, al contrario, quisiera ayudar de mil maneras, pero no puedo del todo, mi pueblo sufre y sufrirà mucho tiempo porque la reconstrucción llevará mucho tiempo, mucho, si ya la situación de pobreza era grave, ya se podrán imaginar ahora como se pondrán las cosas. Pienso que hay negligencia de parte de las autoridades ya que no previeron, no construyeron las obras hidraúlicas necesarias y no han atendido como debe de ser esta situación, pero para los que estén interesados, la revista mexicana Proceso dedicó gran parte de su edición al análisis y crítica del fenómeno, en fin, así se vive aca en México, a la mano de Dios. Gracias por todo, estoy bien. Gracias.

5 comentarios:

M@R dijo...

hola,,,
un abrazo muy fuerte y pa lante,,,
que dios te bendiga,,,

María de Lourdes Ruiz Pavón dijo...

Gracias Mar, gracias...

Mónica...Cine Cuentos. dijo...

Hola Lourdes... que suerte que ya están bien...

Los gobiernos no siempre cumplen... eso ya lo sabemos... pero me alegro y adelante.

Bsss.

María de Lourdes Ruiz Pavón dijo...

Moniquita:
gracias amiga por el ànimo, aqui seguimos, dando lata!!!! besos!!!!

manwe dijo...

Saludos que bueno saber que estas bien y en cuanto a lo que paso en Tabasco la cosa seguira igual mientras la gente no decida abrir los ojos.

En fin mucha suerte en la gran ciudad.